Bienvenido

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jueves, 26 de febrero de 2009

Carretera

Las curvas de la vida se aplanan cuando no duermo, últimamente no duermo nada, ya no hay curvas, las emociones dejaron de existir, ahora sólo hay situaciones, convenientes e inconvenientes, hay de todo, como siempre pero sin complicaciones innecesarias, ahora sólo hay que decidir entre dos opciones, blanco o negro, si o no, unos o ceros, es fabuloso.

Curiosamente lo que más encaja en esta nueva ecuación de mi vida es el amor, porque sencillamente amas o no, y el amor sólo es uno, ¿no?, al menos eso dicen los manipuladores culturales por excelencia, la simplificación de las emociones es la respuesta a la depresión de nuestra generación.

No entiendo nada, sólo existo.

Duradero

Despertar es muy difícil, hay quienes nunca lo hacen, hay quienes creen que lo hacen, a veces hasta creen que lo hacen muchas veces a lo largo de su vida, pero en realidad nunca lo hacen.

Es como despertar de un sueño para después darte cuenta que sigues soñando y así infinitamente como una cebolla mágica que nunca terminas de pelar.

Finalmente la muerte es lo único que me tranquiliza, cuando se acaba se acaba, no más cebolla.

Despertar es imposible.

lunes, 26 de enero de 2009

Casota

Demonios llenos de polvo rondan mi cama, día y noche, trato de evitarlos pero siempre terminan por hacerme parte de ellos, convertirme en un desalmado puerco, algo que no me molesta mucho, pero duele, cada vez un poco más, es como arrancarte una costra, y cada vez duele más, cada vez es peor, cada vez necesito más acción, más demonios, más dolor.

Descubrir que el dolor es lo que te hace que me levante todos los días ha sido lo mejor que me ha pasado, ahora entiendo muchas cosas, ahora todo está claro, de nuevo, ahora me siento como un duende construyendo catapultas, como un dios.

lunes, 19 de enero de 2009

Buenos días

Las calcomanías de mi cuaderno cuentan historias, simples y superficiales, pero mías, pedazos de sueños, deseos profundos, frustraciones, amores imposibles, reglas de la vida y pendejadas por el estilo.

Siempre que miro al cielo veo por lo menos una estrella que me dice que las cosas son insignificantes y que el camino continúa sin tener razón de ser, sólo continúa, y no se va a detener.

El frío aire que se cuela por las ventanas aunque estén cerradas, cuando piso una jerga que parece seca con mis calcetines y se mojan mis pies, cuando me doy cuenta que algo se me olvidó en casa y llevo media hora de camino, cuando no aceptan mi cartilla, cuando se me acaba el dinero o cuando como demasiado, momentos terribles que finalmente no son tan graves, pero como encabronan.

Las simplezas de la vida cotidiana estampadas en nuestro carácter que día a día va cambiando, hasta que nuestra edad avanza lo suficiente como para que nuestra personalidad sea de concreto y no cambie, ahora somos oficialmente viejos.

domingo, 18 de enero de 2009

Hada

Carcinomas que rondan mis neuronas tan lentamente que hasta mi corazón quiere que se apuren. Nubes oscuras de desamor y perdición, de colores más bien fríos, de sabores más bien dulces, quizás demasiado dulces...

El sol pega en mi cara como la realidad en mi alma, quema y no se detiene, caminando por el bosque, disfrutando de la luz y el olor a humedad me encuentro con un hada que me dice que la magia es algo posible, la miro con un poco de sarcasmo y noto como es que empieza a cambiar su expresión, se marchita frente a mis ojos poco a poco, pienso en la brutal diferencia entre las sociedades y el hada me mira por última vez, antes de mirar al piso y deshacerse como una flor seca, no entiendo que pasa, la quiero tocar y se vuelve polvo.

Un zumbido que crece cada vez más cerca de mi me saca de concentración, volteo y veo miles de hadas que vuelan hacia mi, no parece que tengan la intención de detenerse, me quedo quieto un momento, por dentro creí que correr sería la mejor opción, pero no puedo, sencillamente no tengo ganas, miles de agujas pequeñas se clavan en todo mi cuerpo, siento miles de pulsos a distintos ritmos, cada aguja tiene el suyo.

Los pulsos se convierten en uno, un pulso gigantesco y abrumador que domina hasta el más profundo de mis pensamientos, comienza a subir el ritmo, poco a poco, hasta que explota en una lluvia interminable de sangre y pedazos de mi, esparcidos por el bosque, entonces si formo parte de algo, el vacío se acaba, el cáncer no me mató, fue la magia.

viernes, 16 de enero de 2009

Juar juar, un día más

Las cascadas de decadencia que escurren por las frases cotidianas que me susurras cuando duermo hacen que las mañanas esté de mal humor, al menos hasta las doce y media, mínimo.

Corriendo detrás de tu aroma con locura y desamor, sabiendo que nunca estaré cerca porque nomas no se me da eso de alcanzar, puedo correr, pero no alcanzar, digamos que eso no me deja con un buen sabor de boca, se pierde la pasión.

Entonces llega el terrible aburrimiento que no deja de ser maravilloso porque hace que te levantes y salgas a buscar algo nuevo, algo que desinfecte tu herida de cotidianeidad hasta el punto de la corrosión, y entonces, empezamos de nuevo, ahhh la belleza de la sociedad, la venganza de los medios, el violento impulso a ser correcto y cruel, como los hombres de verdad.

Las resplandecientes armas de metal fundido que siguen estando detrás de nosotros todos los días, todos los días, todos los días, la culpa, el atroz sin sabor de la melancolía desgastada, la apatía y sobre todo, el odio, tan puro, tan simple y tan desgastante.

jueves, 15 de enero de 2009

Calcetiner sucios que caminan por la pradera y no me dejan ver el paisaje, me nublan con su aroma a vida